• Tenga en cuenta la edad y la madurez de los niños. Los juguetes no aptos para menores de 3 años o 36 meses incorporan un pictograma específico y el motivo o motivos de la exclusión, como por ejemplo la presencia de piezas pequeñas que podrían causar la asfixia del niño. 
  • Valore los contenidos de los juegos y los aspectos educativos. 
  • Compruebe que el juguete o la envoltura contienen los datos mínimos obligatorios
    • La marca CE, que significa que el juguete cumple con las exigencias esenciales de seguridad contenidas en las normas comunitarias. 
    • El nombre y la marca del producto. 
    • La razón social y la dirección del fabricante o importador o vendedor. 
    • Las instrucciones y advertencias de uso y restricciones de edad, si las hay. 
  • Los juguetes de funcionamiento eléctrico deben especificar la potencia máxima, la tensión de alimentación que necesitan y el consumo energético que hacen. 
  • Los juguetes hechos con materiales renovables (madera, cartón...) tienen, usualmente, un impacto ambiental más bajo en el proceso de fabricación que los que se hacen mediante procesos industriales (materiales sintéticos, plásticos...). 
  • Hay que comprobar si el juguete contiene piezas pequeñas que se puedan separar, si tiene partes o cantos que puedan pinchar o cortar, si dispone de aberturas en las que el niño pueda introducir los dedos o las manos y que después no las pueda sacar. 
  • En caso de disconformidad con el producto, pida la hoja oficial de reclamación a la empresa o póngase en contacto con ella por un medio que deje constancia (formulario web, teléfono con número de incidencia, etc.). Si en el plazo de 30 días no ha obtenido respuesta, o bien la respuesta no es satisfactoria, póngase en contacto con el servicio público de consumo que le corresponda según su municipio (para más información, consulte el apartado Consultas y reclamaciones)

El baño en la playa y en la piscina potencia la compra de juguetes acuáticos y flotadores para los más pequeños de la casa. Para evitar riesgos es necesario que estos productos:

  • no se utilicen como sustitutos de la capacidad de nadar o flotar del niño.
  • se utilicen siempre en zonas en las que el niño haga pie y esté vigilado.
  • se adquieran en tiendas especializadas.
  • cumplan todas las normas de seguridad: el marcado CE es su garantía.
  • tengan una denominación y una descripción que definan las características y el uso para el que están destinados.
  • incluyan el nombre o la marca y la dirección o razón social del fabricante, el vendedor o el importador.
  • especifiquen el grupo de edad recomendada y el peso máximo que pueden soportar.
  • contengan las instrucciones y las advertencias de seguridad infantil.
  • tengan los tapones sujetos al cuerpo de la válvula para evitar posibles accidentes, en caso de que el niño se los introduzca en la boca.

 

Recuerde que, para reclamar, debe pedir y conservar la factura o tique de compra.

En caso de disconformidad con el producto, pida la hoja oficial de reclamación a la empresa o póngase en contacto con ella por un medio que deje constancia (formulario web, teléfono con número de incidencia, etc.). Si en el plazo de 30 días no ha obtenido respuesta, o bien si la respuesta no es satisfactoria, póngase en contacto con el servicio público de consumo que le corresponda según su municipio (para más información, consulte el apartado Consultas y reclamaciones).

 

  • Lea atentamente las especificaciones de la etiqueta para asegurarse de que se adaptan a lo que está buscando.
  • Compruebe que el etiquetado incluya los datos identificativos del fabricante o la empresa comercializadora y que el artículo cumpla con la normativa de seguridad mediante la referencia a la norma UNE aplicable.
  • Busque también el material que se ha utilizado para fabricarlos. Recuerde que, en el caso de los biberones, el bisfenol A (BPA) está prohibido.
  • Consulte las instrucciones de uso para saber cómo instalarlos, utilizarlos y hacer su mantenimiento, así como para ser conscientes de los peligros y riesgos relacionados.
  • Las sillas de seguridad infantil deben estar homologadas.
  • Si adquiere artículos de segunda mano, asegúrese de que estén en condiciones óptimas de uso y que dispongan de todas las piezas originales y del manual de instrucciones.
  • Los artículos de puericultura no son juguetes. Por lo tanto, es necesario que una persona adulta supervise su uso.
  • En caso de disconformidad con el producto, pida la hoja oficial de reclamación a la empresa o póngase en contacto con ella por un medio que deje constancia (formulario web, teléfono con número de incidencia, etc.). Si en el plazo de 30 días no ha obtenido respuesta, o bien la respuesta no es satisfactoria, póngase en contacto con el servicio público de consumo que le corresponda según su municipio (para más información, consulte el apartado   Consultas y reclamaciones).

¿Qué ocurre si un juguete está en venta y no está marcado con el marcado CE?

Si un juguete presente en el mercado no contiene la marca CE, ello puede significar que su responsable, fabricante, importador o distribuidor en el mercado nacional no ha cumplido con el requisito obligatorio de someter el juguete a los ensayos que fija la normativa comunitaria. El juguete puede ser inseguro y no podrá estar a la venta de tal forma que podrá ser retirado del mercado por las autoridades de consumo.

 

¿Cómo puedo saber si un juguete es adecuado a la edad del niño? 

Los juguetes deben ir marcados con advertencias para minimizar el riesgo presente en cualquier producto. En este sentido, debe ser visible el pictograma de restricción de edad que indica que ese juguete no debe ser utilizado por niños más pequeños de 36 meses o 3 años, junto con una explicación del motivo de esta restricción. El motivo más frecuente es que contengan piezas pequeñas que el niño podría tragarse.

 

¿Qué información debe constar en el etiquetado de un juguete?

Aparte del marcado CE y, en su caso, del pictograma de exclusión de menos de 3 años o 36 meses, a nivel de etiquetado de los juguetes, hay que incluir la identificación del fabricante con su domicilio y la del importador y, para un uso seguro, todas aquellas advertencias que afecten a la salud y seguridad de los niños. Aquellas advertencias que determinen la decisión de compra, como edad mínima y máxima de los usuarios, deben figurar en el embalaje o ser visibles por el consumidor antes de la compra, incluso si esta se efectúa por Internet.

 

¿Cómo puedo saber si un producto de puericultura es adecuado para el niño?

Los artículos de puericultura se utilizan en unas funciones muy determinadas en el desarrollo físico del niño. Por este motivo, la mejor forma de saber si un artículo es adecuado para un niño es tener en cuenta la edad o el peso y no dejar nunca de lado las informaciones que aparezcan en los artículos.

 

¿Los artículos de puericultura deben estar homologados?

No. El único producto que necesita homologación para ser comercializado es el sistema de retención infantil (sillas de automóvil). Tiene un reglamento europeo común a todos los países miembros y es directamente aplicable, es decir, no necesita norma interna. Antes de comercializar un sistema de retención infantil, este debe haber pasado por un laboratorio especializado y acreditado por las administraciones competentes que lo haya puesto a prueba en todos aquellos aspectos que el reglamento considera. Solo en caso de que pase estas pruebas tendrá un número de homologación y se podrá comercializar.

El resto de productos deben cumplir con la normativa general de seguridad de productos y con las normas técnicas que determinan su seguridad.

 

¿Qué garantía tienen los artículos de puericultura? 

Los artículos de puericultura tienen la misma garantía que marca la normativa para el resto de productos que es la que marca la norma estatal Real Decreto 1/2007 sobre la defensa de los consumidores y usuarios. En síntesis, se debe tener en cuenta la fecha de la compra y se considera que un producto tiene dos años de garantía desde esta fecha.

 

¿Un mordedor es un artículo de puericultura?

El mordedor se considera un juguete. En este sentido, debe cumplir con la norma específica de juguetes.

 

¿Los artículos de puericultura deben llevar la marca CE?

No. Los artículos de puericultura deben cumplir con aquellos requisitos de seguridad que garanticen que son seguros para el consumo, pero no tienen que cumplir con la norma de juguetes que es la que obliga a la inclusión de la marca CE como garantía de seguridad. Los fabricantes solo deben incluir la marca CE en aquellos artículos que contengan en su estructura juguetes para entretener al niño, por ejemplo los arcos de juguetes de algunos cunas, juguetes incluidos en las bandejas de algunas tronas, etc.

Fecha de actualización:  26.02.2018